Tapones kilométricos se originan diariamente en el peaje de la autopista de Las Américas, originando caos y desorden, provocados muchas veces por los propios conductores de vehículos y por la lentitud del personal que cobra el dinero.

Muchos conductores de vehículos privados y de guaguas del transporte de turistas, se salen de un carril para meterse a otro de forma violenta, bajo el argumento que tienen urgencia de llegar a su destino, generalmente en el caso de pasajeros hacia el Aeropuerto de Las Américas,

A esta situación se añade el hecho de que la mayoría de los cajeros son personas nuevas que aparentemente no cuenta con la experiencia necesaria para actuar con rapidez en el cobro. Otra situación es el cierre abrupto de algunos carriles teniendo incluso vehículos en fila esperando para realizar el pago.

El peaje de Las Américas cuenta con 24 vías, tres de ellas expresas (pase rápido de vehículos prepagado) y de los 11 restantes, en ocasiones hasta cinco permanecen cerrados, situación atribuida por personas ligadas al peaje, a la inasistencia de empleados.

La situación de caos se torna más difícil los fines de semana y días feriados cuando se produce un desplazamiento considerable de vehículos hacia los diferentes puntos del país y pese a que el peaje cuenta con un personal militar, no actúan para mantener el orden.

De acuerdo a informes, casi la totalidad del personal que laboraba en el peaje de Las Américas, especialmente mujeres con vasta experiencia y rapidez en cobrar y devolver el dinero sobrante a los conductores fueron canceladas y sustituidos por miembros del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

También hay conductores de vehículos que pagan con tarjeta de crédito y si la persona no tiene la experiencia necesaria en el cobro mediante ese sistema, se pierde más tiempo y por ende protestas por parte de otros ocupantes de vehículos.

Se dijo que incluso las personas que están encargadas del peaje tampoco hacen nada para evitar que el caos y el desorden se produzca en el lugar como ocurre prácticamente a diario, comprobado por periodistas que viajan todos los días por la autopista Las Américas. EL NACIONAL