La gobernadora de Puerto Rico Wanda Vázquez habla con su secretario de asuntos públicos Osvaldo Soto durante una conferencia de prensa para anunciar la extensión del toque de queda por el coronavirus hasta el 14 de junio y detallar los nuevos sectores del país que podrían reanudar operaciones el 26 de mayo como parte de un nuevo decreto, el 21 de mayo de 2020 en San Juan. (AP FOTO/CARLOS GIUSTI)

La gobernadora de Puerto Rico Wanda Vázquez anunció el martes nuevas medidas estrictas para todas las personas que viajen a la isla, con el fin de disminuir los casos de coronavirus, mientras las autoridades culpaban de brotes recientes a quienes viajaron al territorio y estaban infectados.

A partir del 15 de julio, todos los pasajeros tendrán que portar una mascarilla y se deberán someter a una prueba molecular 72 horas antes de su llegada y enviar los resultados a las autoridades aeroportuarias.

Aquellos que se nieguen a hacerlo, o den positivo al virus, o no tengan los resultados de la prueba a la mano, serán colocados en una cuarentena de dos semanas. Durante ese tiempo, tendrán que realizarse una prueba molecular y entregar los resultados si quieren salir de la cuarentena, dijo Lorenzo González, secretario de Salud de Puerto Rico.

La mayoría de las pruebas moleculares involucran tomar una muestra con hisopo en la nariz o en la garganta, y se utilizan para diagnosticar una infección activa. El gobierno de Puerto Rico no aceptará ninguna otra prueba, incluidas las de anticuerpos que requieren un análisis de sangre.

La isla de 3,2 millones de habitantes está saliendo de un confinamiento que empezó a mediados de marzo. El gobierno puertorriqueño ha reportado al menos 153 decesos por COVID-19, junto con más de 1.690 casos confirmados y más de 5.770 probables.

González reconoció que el gobierno no rastreará a cada infractor que sea colocado en cuarentena. En su lugar, la vigilancia realizada a través de un sistema conocido como “Alerta Sara” será aleatoria y estará dirigida a aquellos que no respondan a las tareas de rastreo, como llamadas o visitas a domicilio. A los pasajeros que no respondan los mensajes de texto en los que les piden una actualización de su estado de salud se les impondrá una multa.

Por su parte, Vázquez dijo que su gobierno reclutará a 350 personas para ayudar con las labores de rastreo y vigilancia.

Las nuevas medidas se produjeron mientras hay un alarmante resurgimiento de casos en Estados Unidos y en momentos en los que estados como Texas, Florida y California han suspendido la reanudación de actividades económicas.

En tanto, a nivel internacional se han reportado 500.000 muertes a causa del coronavirus y 10 millones de casos confirmados.