El ingeniero Onésimo González, asistente del ministro de Obras Públicas, aseguró este jueves que las juntas del puente Juan Bosch, que será intervenido de manera profunda a partir de mañana, debieron ser cambiadas hace cinco años

Entrevistado en El Gobierno de la Mañana, precisó que las juntas que se le colocaron en 2001, cuando se inauguró la obra, tienen una vida útil de 15 años.

“Eso significa que esas juntas debieron ser cambiadas en el 2016, es decir hace cinco años”, dijo González al señalar el deterioro que tienen las juntas.

A su juicio del ingeniero consultor, es obligatorio cambiar las seis juntas del puente para obtener 15 años más de vida para la obra.

Aclaración sobre el cierre

El funcionario aclaró que no se va a cerrar el puente, sino que se van a cerrar dos carriles durante 15 días, mientras que los restantes 4 seguirán abiertos al tráfico normal. explicó que ese mismo proceso se repetirá a lo largo de 45 días.

“El puente no va a ser cerrado, se van a intervenir dos carriles”, enfatizó.

Asimismo, González especificó que el carril contraflujo está habilitado en dirección este – oeste, dirección en la que considera debe permanecer en lo adelante.

Manifestó que se habilitará el puente flotante o de la barcaza, sumandole los cuatro carriles, de 6:00 a 9:00 de la mañana para mitigar los efectos.

Además, se van a pavimentar las calles periféricas en los alrededores del río Ozama.

Peligro

“Dios no lo permita y hay un evento, un sismo, un terremoto, no hay amortiguación, podemos perder el puente como ha ocurrido en México”, advirtió.

Onésimo González negó que se tratara de una reparación para complacer peticiones, sino un proceso de responsabilidad pública.

El ingeniero reiteró que si hay un evento sísmico, el puente se convierte en “un peligro serio”. Z101