El Gobierno federal de Estados Unidos considera seguro iniciar la reapertura gradual en medio de la crisis del coronavirus cuyo saldo mortal roza ya los 90,000, aunque señalaron que serán las autoridades locales las que deben ‘guiar’ en este proceso e incidir en medidas de distanciamiento.

El secretario de Salud, Alex Azar, remarcó que la mitad de los condados del país ‘no han registrado una sola muerte’ en los últimos días, a la vez que subrayó las amplias diferencias regionales y locales.

‘Por eso los líderes locales necesitan liderar esto’, dijo Azar en una entrevista en la cadena CNN.

Más de dos tercios de los 50 estados de EE.UU. han avanzado en la reapertura de la actividad y el levantamiento de las restricciones.

En las últimas semanas, la curva de contagiados y muertos en EE.UU., epicentro mundial de la pandemia, se ha aplanado, pero los expertos han precisado que dado el relajamiento de las medidas de distanciamiento el rebrote de casos en algunos lugares es probable.

Actualmente, el país es el epicentro mundial de la pandemia, con más de 1,4 millones de casos confirmados de COVID-19 y casi 90.000 fallecidos, de acuerdo al recuento independiente del sábado de la Universidad Johns Hopkins.

Mascarilla en las playas

Los gobernadores estatales, quienes ostentan el poder para establecer restricciones de movilidad y órdenes de confinamiento, tratan de navegar la compleja situación y conjugar el repunte de la actividad económica con la prudencia médica.

En Ohio, uno de los estados que aplicó medidas más drásticas al comienzo de la crisis, el gobernador republicano Mike DeWine, reconoció la necesidad de reabrir la economía del estado a la vez que recordó que el peligro se mantiene.

‘Le dicho a los ciudadanos de Ohio que una gran parte depende del control de cada individuo. Animó a la gente a usar máscaras cuando salen a lugares públicos’, dijo DeWine también en la cadena CNN

En las playas de Nueva Jersey y Maryland, los mensajes de los megáfonos públicos instaba a los bañistas a mantener el distanciamiento social.

De igual modo, en la costa oeste, las icónicas playas de Los Ángeles (California) reabrieron este fin de semana, pero con restricciones que obligan a usar mascarilla una vez fuera del agua y se prohíben los juegos deportivos de equipo.

Millones de desempleados

Mientras los gobernadores avanzan con cautela en la reapertura del país, crece la preocupación acerca del severo impacto económico de la paralización de la actividad por la pandemia y la incertidumbre acerca de una potencial recuperación por la crisis provocada por el coronavirus SARS-CoV-2.

‘Podría tomar un tiempo. Podría tomar un periodo de tiempo. Podría extenderse hasta finales del próximo año. Realmente no lo sabemos’, dijo Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed) en una poco habitual entrevista en el programa ’60 Minutes’ de la CBS.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha marcado como objetivo contar con una vacuna para final de este año año, pero los expertos son más prudentes y apuntan al menos hasta comienzos de 2021 para que esté ampliamente disponible.

Para paliar los estragos económicos, la Fed ha lanzado todo su arsenal monetario con inyecciones masivas de liquidez en los mercados financieros, compras masivas de deuda y ha bajado los tipos de interés prácticamente a 0 %.

Powell ha instado al Congreso a tomar medidas fiscales adicionales para hacer frente a una ‘crisis sin precedentes’, que ha llevado ya a más de 36 millones de estadounidenses a solicitar las ayudas de desempleo.

Peleas políticas en Washington

Tras la unidad mostrada en un principio en el Congreso donde se aprobó con respaldo republicano y demócrata casi unánime tres paquetes de rescate fiscal por más de US$ 2,2 billones, entre los que se incluyeron transferencias directas a los ciudadanos, ampliación del subsidio de desempleo, ayudas para pequeñas y medianas empresas, la polarización ha vuelto a adueñarse del Capitolio.

La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobó este viernes un nuevo paquete de estímulo de 3 billones de dólares.

En esta ocasión, los republicanos, que controlan el Senado, aseguraron que la legislación no tiene ninguna opción de salir adelante y la Casa Blanca indicó su intención de vetarla.

‘Puede que piensen que está bien darse una pausa, pero la gente a lo largo de EE.UU. está hambrienta, el hambre no se toma una pausa. La gente está desempleada en EE.UU., y eso no se toma una pausa. La gente no sabe cómo va a pagar el alquiler’, afirmó Nancy Pelosi, líder demócrata y presidenta de la Cámara.

El primer cálculo de evolución del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año registró una contracción del 4,8 %, pero se espera que las cifras del segundo trimestre sean mucho más dramáticas.

EFE