Con la reapertura de los templos en esta segunda fase del desconfinamiento, la Iglesia Católica ha difundido un protocolo del que se han hecho eco las distintas parroquias, las cuales, además, han tomado medidas adicionales que comunican a sus fieles a través de distintos medios como sus redes sociales.

Este nuevo protocolo implica un incremento en las misas que se celebran los domingos, ya que el número de fieles que puede acudir se reduce a solo un 30 por ciento. Es decir, en un templo donde cabrían 600 personas, ahora, solo pueden estar 180.

Los fieles que deseen acudir a las misas deben inscribirse, en unos casos a través de las redes sociales de la parroquia y en otros llamando a sus oficinas, según han informado parroquias como El Buen Pastor, Divina Providencia y Jesús Maestro, que se encuentran en el perímetro central del Distrito Nacional.

En el caso de la comunión, la proclamación “el Cuerpo de Cristo. Amén”, se hará de manera general durante la consagración de la Eucaristía, por lo que, al comulgar, será en las manos, sin guantes, y sin hablar. Los fieles deben bajarse la mascarilla, tomar la hostia, y volver a subirse la mascarilla, explican las instrucciones.

Otras medidas son, no violar la distancia entre bancos y entre personas, solo tres por bancos, a menos que vivan juntas. El uso permanente de mascarillas para todos. Respetar las marcas en el suelo, que indican dónde deben colocarse los fieles, en las filas. El rito de la paz será sin contacto, solo saludo con inclinación de cabeza. No se permite tocar ni besar imágenes sagradas.

Los evangélicos adoptan normas

A distancia.

Durante el culto se establecerá el distanciamiento físico de 6 pies entre feligreses, el uso de las mascarillas, dispensadores de gel desinfectante y la reducción de la asistencia al 30 por ciento de la membresía.

Listín Diario