La junta de vecinos del sector La Esperilla, en el Distrito Nacional, cuestionó severamente el establecimiento de la ciclovía dispuesta por la Alcaldía de la capital en algunas calles y avenidas del Gran Santo Domingo, lo que dijo ha venido a empeorar el caos que caracteriza el tránsito y la movilidad en el país, particularmente en la gran metrópolis.

En carta dirigida a la alcaldesa distrital, Carolina Mejía, la referida junta de vecinos afirma que el caos y la poca movilidad vehicular ahora son mucho más grande y desastrosa con los carriles exclusivos que se han habilitado para quienes circulan a bordo de una bicicleta.

“La junta de vecinos La Esperilla quisiera conocer el motivo de la ciclovía. Pensamos que será para un mínimo por ciento de la población, aquellos que tienen el tiempo y los medios económicos para obtener un equipo requerido”, sostiene en la misiva.

Aseguran que al momento de accionar con la ciclovía ni el Ayuntamiento del Distrito Nacional ni el Intrant pensaron en la gran mayoría de la población.

En ese orden, arroja una serie de interrogantes cuando, por ejemplo, se plantea que algunos ciudadanos pueden acudir a sus centros de trabajo conduciendo una bicicleta.

En ese sentido, aseguran que el empleado llegaría mojado como consecuencia del sudor, agotado y cansado por pedalear de forma imparable, y altamente contaminado por los gases que emanan los vehículos de motor que estarán transitando a su alrededor durante todo el trayecto.

Los lugareños de La Esperilla señalan que cuando se dio inicio a la ciclovía no se pensó en los estudiantes que deben de llegar a tiempo a sus escuelas y colegios, en las personas de la tercera edad que no monta bicicleta, ni en aquellos sin recursos para comprar este vehículo de dos ruedas.

“No tomaron en cuenta que, en un tráfico caótico, un carril completo ha sido eliminado en una arteria que casi cruza toda la ciudad”, sostiene.

Reflexionan que las limitaciones que presenta la ciclovía a la movilidad, añadido al estacionamiento de vehículos del lado contrario, el espacio para transitar se vuelve todavía más estrecho e inmanejable.

Aprovechan para pedir o reclamar a las autoridades del ADN organizar un buen sistema de tránsito en la ciudad, arreglar calles, aceras, resolver el problema de drenaje pluvial, tapar los hoyos, iluminar los espacios oscuros, hacer respetar estacionarse solo de un lado de la vía, organizar la circulación de vehículos pesados y solucionar el problema de la basura.

Finalmente, sugieren que la ciclovía sea movida al Parque Mirador Sur, a la Avenida George Washington, y Parque Botánico, a la vez que piden que los muros de cemento sean movidos “porque son un grave peligro”.

La carta está firmada por Bingene Salazar, presidente de la junta de vecinos, y Montserrat Puigbo, tesorera. EL NUEVO DIARIO