Miami/Washington, 22 jun. (EFE).- Florida rebasó este lunes la barrera psicológica de los 100.000 casos de COVID-19, en medio de un repunte en varios estados de EE.UU., como Arizona y Texas, mientras los expertos alertan del aumento de los contagios entre los jóvenes.

Con 2.926 casos en las últimas 24 horas, Florida superó los 100.000 infectados de coronavirus, en medio de una preocupación creciente que choca con la postura firme de las autoridades en contra de cualquier medida que detenga la actividad económica.

Este incremento del lunes sigue a una semana en que la cuenta de la enfermedad aumentó en más de 24.500 casos, cuando se supone que el peligro ya había remitido después de la cuarentena y Florida iba camino de la tercera fase de la reapertura.

Sin embargo, a fecha de hoy, Florida lleva acumulados 100.217 casos de COVID-19, de ellos 3.173 mortales, de acuerdo con el Departamento de Salud.

Esa cifra de fallecidos es la primera por debajo de los 3.000 desde el miércoles pasado. El récord absoluto está en los 4.049 casos nuevos contabilizados el sábado 20 de junio.

LA REAPERTURA SIGUE ADELANTE EN FLORIDA

Mientras, las autoridades estatales siguen empeñadas en que el proceso de reapertura siga adelante y sostienen que el aumento de los casos diarios de COVID-19 se debe a que ahora se hacen más pruebas y en más lugares que al principio de la pandemia.

Desde el 1 de marzo hasta este lunes se han sometido a las pruebas 1.618.540 personas y un 6,2 % ha dado positivo en Florida. La semana pasada el porcentaje estaba en el rango de los 5 puntos.

Sin embargo, los especialistas en salud están animando a la población a protegerse del repunte sin esperar a que el gobernador o los alcaldes tomen medidas.

En las proyecciones publicadas la semana pasada por el PolicyLab del Hospital Infantil de Filadelfia, los expertos advertían de que los estados con un mayor peligro de una amplia transmisión de la enfermedad seguían siendo Texas, Arizona, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Florida.

FLORIDA, POSIBLE FUTURO EPICENTRO DE CONTAGIOS EN EE.UU.

Y auguraban que Florida cumplía con todos los indicadores para convertirse en el nuevo gran epicentro de transmisión de la enfermedad en el país debido a la rapidez con la que se está expandiendo.

Hasta ahora, el mayor foco de COVID-19 en EE.UU. es Nueva York, que sigue siendo el estado con mayor número de casos detectados, con 399.888 contagios y 31.168 muertos, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins.

A nivel nacional, EE.UU., el país con la mayor cifra de casos y decesos por coronavirus en el mundo, alcanzó este lunes los 2.292.867 infectados y los 120.121 fallecidos.

LOS JÓVENES, GRAN FOCO DE CONTAGIOS

En los últimos días, varios expertos han alertado del crecimiento de los casos en el sur y el oeste de EE.UU. entre los jóvenes que, avisan, no están respetando las medidas de distanciamiento social y están dando positivo en las pruebas.

El diario The New York Times informaba este lunes de que al menos 100 casos fueron relacionados el pasado viernes con los empleados y clientes de la zona de bares nocturnos de Tigerland, cerca del campus de la Universidad Estatal de Luisiana.

En Carolina del Sur, los contagios entre jóvenes de entre 21 y 30 años han avanzado un 413 % desde el pasado 4 de abril; mientras que, en Misisipi, funcionarios estatales, citados por el periódico, señalaron que se han detectado contagios vinculados a fiestas de fraternidades en Oxford, donde se localiza la Universidad de Misisipi.

Además, más del 80 % de los casos confirmados en Oxford son de gente entre 18 y 24 años.

FRENTE AL AUMENTO DE CASOS, LA CASA BLANCA SE DEFIENDE

Preguntada hoy por el repunte de los contagios en varios estados en mitad de la reapertura, la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, prefirió centrarse en que “el número de fallecimientos está bajando”.

Y agregó que una de las expertas del grupo de trabajo creado por el Gobierno para abordar la crisis sanitaria, la médico Deborah Birx, ha dicho que los casos son menos graves por la “labor extraordinaria” desarrollada en lo que respecta a las pruebas de coronavirus antes de que los pacientes desarrollen síntomas.

Por otro lado, la portavoz matizó que el presidente, Donald Trump, estaba “bromeando” cuando dijo durante un mitin el sábado en Tulsa (Oklahoma) que había solicitado que se redujeran los test de COVID-19.

“Es un comentario que (Trump) hizo en broma”, explicó McEnany, quien añadió que el mandatario quería llamar la atención sobre el hecho de que, a su juicio, la prensa “nunca reconozca” que EE.UU. registra más casos de coronavirus porque está llevando a cabo más tests.

En un extracto de una entrevista con la red de canales de televisión locales Scripps, adelantado este lunes y que será emitida al completo esta noche, Trump aseguró que EE.UU. está haciendo más pruebas que ningún otro país.

Unos “25 millones de test, mientras que otros países hacen un millón. Cada vez que haces una prueba vas a tener más y más casos. Vamos por delante tanto en calidad como en cantidad”, dijo el presidente.