Estados Unidos ha iniciado la reapertura económica e incluso se plantea clausurar el equipo de crisis en la Casa Blanca pese a que las muertes y los contagios por coronavirus siguen creciendo en buena parte del país.

El aplanamiento de la curva se debe a una mejoría de la situación en Nueva York, epicentro de la pandemia, pero en otros estados están surgiendo nuevos focos.

En opinión del presidente Donald Trump, ha llegado la hora de la apertura:

“El grupo de trabajo de Mike Pence ha hecho un gran trabajo, pero ahora vemos las cosas de manera diferente. Y esa forma es la seguridad y la apertura. Crearemos otro grupo dedicado a eso”, señaló el presidente desde Arizona, a donde se ha desplazado en su primer viaje desde principios de marzo.

Hace solo dos días, Trump afirmó que Estados Unidos tendría una vacuna para finales de año, un antídoto que se lograría “más rápido que nunca antes en la historia”. Palabras que ahora matiza.

“Estamos trabajando muy de cerca con otros países y quien lo consiga primero, me quito el sombrero ante ellos. No buscamos primero, segundo o tercero, buscamos una vacuna que funcione. Y se han hecho progresos”, señaló el mandatario.

En Estados Unidos, la pandemia ya ha dejado casi 69.000 víctimas mortales y cada día se confirman alrededor de 25.000 nuevos casos. Si se excluye a Nueva York, la curva de contagios sigue en ascenso. Aun así, siete estados y Puerto Rico empezaron este lunes a abrir y las playas de Florida se llenaron de gente.