Nueva York. No bajar la guardia: ese es el mensaje que los gobernadores del área triestatal envían a los residentes, por lo menos, por ahora.

Los gobernadores Andrew Cuomo, Phil Murphy y Ned Lamont, así como el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, predicaron abstenciones similares al final de la semana, ya que algunas pruebas comenzaban a mostrar que las semanas de distanciamiento social y aislamiento comenzaban a aplanar la curva, como habían esperado.

El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, anunció el sábado que en el Estado se reportan 58,151 casos de COVID-19 y 2,183 muertes. Aclaró, que quedarse en casa y el distanciamiento social son las medidas que ayudan a combatir el virus.

El alcalde de Blasio por su parte anunció el sábado que todas las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York se mantendrán cerradas durante el resto del año académico 2019-2020. De Blasio hizo el anuncio diciendo que “claramente nos ayudará a salvar vidas”.

Fuera de la ciudad, el gobernador Cuomo ordenó el cierre de escuelas en el Estado hasta finales de abril. El sábado, Cuomo dijo que cualquier horario de cierre escolar se coordinará con los condados de Nassau, Suffolk y Westchester. “Podemos hacer eso”, dijo Cuomo, pero también enfatizó la necesidad de coordinar con los estados de Nueva Jersey y Connecticut.

En medio de la sesión informativa del gobernador Cuomo, la secretaria de prensa del alcalde de Blasio dijo que la decisión de extender el cierre de las escuelas de la ciudad de Nueva York fue la decisión correcta.

Para ayudar a los estudiantes y a sus familias a terminar sus estudios con éxito, de Blasio señaló un plan de 5 puntos: la distribución de 240,000 dispositivos con Internet a los estudiantes que los necesitan par finales de abril. La ciudad y sus escuelas priorizarán los recursos de aprendizaje para el resto del año, además de ayudar a los estudiantes de último año para graduarse antes de reabrir las escuelas en septiembre.

Hasta la fecha, más de 11,000 personas en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut han muerto por complicaciones relacionadas con el COVID-19. Las hospitalizaciones en el estado de Nueva York parecen haber alcanzado un punto crítico ya que, según el Gobernador Cuomo, el número de muertos “se está estabilizando, pero se está estabilizando a un ritmo horrible”.

“Todos los números están bajando. Aun así, las personas siguen dando positivo al coronavirus y llegando al hospital”, dijo el gobernador Cuomo. El gobernador resaltó que el número de admisiones a cuidados intensivos e intubaciones diarias ha disminuido en un periodo de tres días.

Desde que comenzó la crisis, Nueva York publicó su primer número negativo de personas admitidas en cuidados intensivos el jueves, y se reportaron más pacientes dados de alta. Sin embargo, Cuomo advirtió que la cifra de muertos seguirá aumentando. Es un “indicador rezagado”, que refleja a las personas que habían sido hospitalizadas antes de esta semana, dice. Las muertes han sido principalmente de los pacientes más vulnerables, aquellos con respiradores.