Unos cuatrocientos metros del arroyo de Gurabo han sido saneados por diversas entidades, mientras el resto de su cauce ha sido convertido en un vertedero por más de 14 barriadas que hay en su trayecto hasta su desembocadura en el río Yaque del Norte, siendo una fuente alarmante de contaminación.

Pese a ser la única fuente de agua natural que pasa por el centro de la comunidad, en los 18 kilómetros que recorre el riachuelo, desde su nacimiento en la cordillera Septentrional, en La Cumbre, los residentes en los barrios parecen no tener conciencia de la importancia que reviste, y vierten allí todo tipo de residuos, que van desde el sedimento de la minería, hasta neumáticos, plásticos y toda la basura que sacan de sus casas y negocios.

Aunque es una parte ínfima la que se ha limpiado, es notable la diferencia en el aire que se respira en ese tramo, por lo que se tienen altas expectativas en el proyecto de sostenibilidad Tres R que inició la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA) para el manejo adecuado de los residuos, apadrinado por la Asociación Para el Desarrollo Incorporada (APEDI), el Consejo Ecológico Medioambiental Dominicano (COEMAD), la Fundación Amigos Guraberos, la Alcaldía de Santiago, junto a la comunidad, representada por las juntas de vecinos Santísima Trinidad, Los platanitos, San Francisco de Asís y Los Claveles.

Plan de trabajo

Yanki Uceta, coordinador del proyecto Cultivando Agua Buena de APEDI, y representante de COEMAD, informó que ya han reforestado parte del arroyo de Gurabo y que no plantan más árboles, porque no cuentan con los 30 metros en ambas márgenes, ya que las viviendas lo han copado, por lo que el compromiso es orientar a la comunidad para que no continúen lanzando basura. Llevan aproximadamente un mes y medio con el plan piloto y los trabajos que hacen son recolección de desechos sólidos, saneamiento, orientación a la comunidad e identificación de los lugares donde ubicarán “puntos limpios” para colocar los desechos altamente contaminantes y muy difícil de degradar, como los plásticos, vidrios y metales.

“Hicimos una limpieza con Edenorte y recogimos una tonelada de desechos, pero una tonelada de desechos se recoge en un tramo de 100 metros de área lineal, entonces viendo eso y la historia y la importancia de este río, las entidades están apoyando el proyecto de la JICA representado por el proyecto de sostenibilidad Tres R, la comunidad lo ha acogido muy bien porque es una necesidad, sabemos que si tenemos menos basura, tenemos una mejor alimentación, respiración y además la parte paisajística de la comunidad que representa un valor agregado muy elevado”, expresó Uceta. Informó que ya tienen un contrato firmado con la empresa recicladora Cilpen Global para que retiren las botellas, y ellos se comprometieron a darle asistencia técnica para el manejo de estas.

“En cada punto se van a colocar tres estructuras metálicas que estarán identificadas, el énfasis que estamos haciendo es en la cultura del reciclaje: botellas aquí, plásticos aquí, vidrios allí. Hasta ahora clasificamos en el punto de recolección, pero el Ayuntamiento lo lleva todo junto, hasta que Cilpen Global comience a buscarlas”, detalló Uceta, al tiempo de resaltar que como es un proyecto abarcador, se necesita la ayuda de las autoridades, hacer cumplir la ley y que haya un régimen de consecuencias, para que el proyecto pueda ser viable.

El proyecto de intervención del río abarca unos 14 barrios que van desde La Cumbre hasta Padre las Casas, tales como Los Quemados, Gurabo Arriba, Gurabo al Medio, Gurabo Abajo, Villa Verde, Los Santos, Los Santos Arriba, Los Santos Abajo, luego El Hoyo de Cantala, pasando por El Hoyo de Bartola, Gurabito hasta su desembocadura en el río Yaque.

“La intervención de este río es de suma importancia porque se ha convertido en uno de los ríos más peligrosos cuando hay crecida, cuando llueve en las alturas. Este río ha cobrado muchas vidas a través del tiempo, mucha gente dice que es un desastre de la naturaleza, pero el desastre lo hace usted, el río está ahí desde su creación y usted fue quien fue a invadir el espacio del río”, expresó Uceta, quien además es miembro de la Fundación Amigos Guraberos.

La ambientalista detalló que muchas de esas barriadas alrededor del río no tienen una cloaca para las heces fecales que van a pozos sépticos que se construyen cerca del afluente, lo que va a parar al cause otra vez. Dijo que APEDI ha propuesto construir dos plantas de tratamiento tipo humedal, pero tienen el inconveniente de que, en la población, desde donde nace el río hasta donde muere, no tienen un espacio que pueda ser utilizado.

“Además, tenemos en la montaña la actividad minera y eso hace que el agua se contamine y que el río pierda fuerza en su caudal porque la minería abusiva ha permitido que el río venga con sedimentos que no son viables para el uso de esa agua”, precisó.

Los sectores involucrados saben que este es un proceso que les va a llevar un tiempo armonizar, pero están dispuestos a mantenerlo.

Integrar la comunidad es clave para lograr la meta

Saúl Abreu, director ejecutivo de APEDI, resaltó la importancia del naciente proyecto piloto en Gurabo, ya que estos trabajos comunitarios ayudarán en la reducción de la basura y la limpieza del mismo arroyo. Dijo que también coordinan para llegar al distrito municipal Jacagua, y que colocan unos puntos de planificación para lograr una mejor gestión de los desechos sólidos y así contribuir para reducir su contaminación. “Iniciamos en esas comunidades e iremos ampliando, lo ideal sería que esté en todos los sitios, pero son esfuerzos que hay que coordinarlos con el Ayuntamiento”, dijo. EL CARIBE