El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha declarado el área de Nueva York “zona de desastre mayor” debido a que la mayoría de los casos de coronavirus se han catapultado en la ciudad en las últimas horas. Nueva York es considerada el epicentro de la pandemia en los EEUU. Las medidas tardías del presidente llegan en un momento en el que la escasez de material y de acuerdo entre estados marca la tónica del debate en el país norteamericano.

Los cuerpos armados del Ejército de los Estados Unidos se han desplegado a lo largo y ancho de la ciudad que nunca duerme ante la autorización del presidente a que se disponga de una guardia nacional. Los militares buscan convertir más de 10.000 habitaciones de hotel y de residencias universitarias en potenciales hospitales para paliar el rápido contagio de coronavirus.

La pandemia ha suspendido la vida en la mayor parte de los Estados Unidos, cerrando escuelas y negocios e instando a muchos a trabajar desde casa. El 70% de los casos se encuentran en Nueva York. El objetivo del ejército es alcanzar una capacidad de 75.000 camas.

La declaración del presidente estadounidense viene cuando se descubre que son muchos los hospitales que escasean en medios. Las zonas más afectadas en la ciudad son el Bronx y Queens donde los doctores aseguran que los pacientes ancianos están muriendo en el suelo de las instalaciones. No se disponen de los ventiladores artificiales necesarios para atender las zonas más hostigadas por la pandemia en Estados Unidos.

Esto llega cuando el número de casos afectados por el COVID-19 asciende a 33.546, siendo 419 los fallecidos y 178 los recuperados. A la vez, Donald Trump insiste en debatir el origen de la pandemia y culpabilizar a China por no advertir a tiempo de lo que podía suceder.