WASHINGTON.- Estados Unidos, el país más golpeado por el coronavirus, sobrepasó este jueves la barrera de los cuatro millones de casos de COVID-19, una cifra que superó después de que varios de sus estados registraran números récord en las últimas fechas.

Según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, el país norteamericano ha registrado hasta ahora un total de 4.005.414 contagios y 143.820 fallecidos, aunque ya desde abril tiene el dudoso honor de ser el país con más contagios del mundo.

En los últimos días, el país ha registrado una media superior a los 60.000 contagios diarios y ha rebasado las 1.000 muertes diarias, algo que no ocurría desde junio, debido al repunte de casos en estados como California y Texas, entre otros, que han reportado cifras récord de contagios esta semana.

Desde la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, se considera que este repunte se debe principalmente a las protestas contra la brutalidad policial contra las minorías, el aumento “sustancial” de viajes nacionales y la llegada de migrantes que cruzan la frontera entre EE.UU. y México.

DIFERENTES ESTADOS CON NÚMEROS RÉCORD

Alabama, California, Idaho y Texas son algunos de los estados que esta semana han registrado máximos en cuanto a número de casos y/o muertes diarias relacionadas con el COVID-19.

En concreto, Misuri, Dakota del Norte y Virginia Occidental han sufrido la mayor cifra de contagios en un día desde el inicio de la pandemia, mientras que Alabama, Idaho y Texas han reportado el número más alto de muertes debido a la pandemia.

Por su parte, California ha tenido los mayores números de casos y fallecimientos diarios, una situación que lo convierte en uno de los puntos más calientes del país

CALIFORNIA, FUERTEMENTE GOLPEADA

En cuanto a número de casos, California superó esta semana los peores picos del estado de Nueva York, aunque sus cifras de fallecimientos aún están lejos de las que se vieron en el estado neoyorquino.

California de hecho reportó este martes más de 12.800 casos, situando el total en unos 409.500, el máximo de cualquier estado.

Al dar estas cifras, el gobernador de California, Gavin Newsom, trató de justificar las cifras aludiendo al tamaño del estado.

“Somos un estado del tamaño de 21 estados combinados, por lo que no es sorprendente ahora en algunos aspectos, ya que hemos comenzado a reabrir sectores clave de nuestra economía”, dijo Newsom en una rueda de prensa desde Sacramento, la capital estatal.

LA ONU RECOMIENDA UN INGRESO BÁSICO ASEGURADO

Con el objetivo de frenar la propagación del virus, las Naciones Unidas recomendaron este jueves la introducción “inmediata” de un Ingreso Básico Temporal.

De acuerdo a un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicado este jueves, esta medida podría frenar el aumento actual de COVID-19 y permitir que cerca de tres mil millones de personas se queden en sus hogares.

El PNUD estima que un ingreso básico temporal costaría a los gobiernos más de 199.000 millones al mes, para proporcionar lo que describe como “un ingreso básico garantizado y con un límite de tiempo, a los 2.700 millones de personas que viven debajo o justo por encima de la línea de pobreza en 132 países en desarrollo “.

La agencia lo describe como una medida “factible”, que se necesita con urgencia, ya que la pandemia continúa infectando a más de 1,5 millones por semana, particularmente en los países en desarrollo, donde siete de cada diez trabajadores se ganan la vida en los mercados informales y no tienen ingresos si están atrapados en casa.

“Muchas de las grandes cantidades de personas que no están cubiertas por los programas de seguro social son trabajadores informales, de bajos salarios, mujeres y jóvenes, refugiados y migrantes, y personas con discapacidad, y son los más afectados por esta crisis”, dijo el PNUD en un comunicado emitido junto con el informe.

LAS SOLICITUDES DE DESEMPLEO SIGUEN CRECIENDO

Más allá de la crisis sanitaria, el recrudecimiento de la pandemia también está afectando claramente a los bolsillos de los estadounidenses.

De hecho, más de 1,4 millones de personas solicitaron la semana pasada el subsidio por desempleo en Estados Unidos, un incremento respecto a la semana anterior que refleja el resurgimiento de casos de COVID-19, de acuerdo con las cifras divulgadas este jueves por el Departamento de Trabajo.

Antes de que en marzo la pandemia de COVID-19 paralizara la economía, durante varios meses el promedio de solicitudes de subsidio por desempleo había estado en alrededor de 210.000 trámites semanales.

El índice de desempleo, que también durante varios meses había estado en alrededor del 3,5 %, saltó al 14,4 % en abril y desde entonces ha ido disminuyendo hasta el 11,1 % en junio, pero los economistas consideran que una reanudación apresurada de las actividades industriales y comerciales pueda contribuir a más casos de coronavirus.

El Congreso de EE.UU. negocia actualmente un nuevo paquete de estímulo que prolongaría los subsidios por desempleo temporales, ya que las actuales ayudas especiales debidas a la crisis de COVID-19 concluirán a final de mes.