Nueva York. El alcalde Bill de Blasio ofreció un rayo de esperanza este lunes, diciendo que la tasa de casos positivos de coronavirus, hospitalizaciones y casos de cuidado intensivo (ICU) en la ciudad de Nueva York disminuyó este lunes.

El alcalde dijo que los números tienen que bajar constantemente durante dos semanas antes de que las normas de distanciamiento social puedan relajarse.

La ciudad también presentó una nueva campaña publicitaria de 10 millones de dólares para informar a las comunidades hispanas y afroamericanas, que serían las más afectadas por el coronavirus.

“Hemos señalado a 88 códigos postales en la ciudad de Nueva York donde hemos visto los impactos negativos más desproporcionados del coronavirus. Ahí es donde nos enfocaremos en llevar esta información. Para asegurarnos de que parte de la confusión que todos sienten sea abordada de frente. Que se aclaren algunos de los mitos y malentendidos, que la gente reciba más información sobre lo que puede hacer y a dónde puede acudir si necesita ayuda”, dijo de Blasio.

De Blasio dijo que la ciudad también tomará medidas para proveer alivio a los inquilinos. Dijo que actualmente se está impulsando una medida para congelar los alquileres de alrededor de un millón de personas que viven en unidades de renta-estabilizada por el tiempo que dure la pandemia.

Además, el alcalde dijo que está instando al estado a que permita a las personas que perdieron sus ingresos aplazar el pago del alquiler y luego devolverlo en un período de 12 meses, así como extender la moratoria de desalojo a 60 días después del final de la crisis.

La ciudad también está lanzando una línea telefónica de ayuda a los inquilinos a través del 311.

Por otra parte, el alcalde hizo eco de sus comentarios del fin de semana, diciendo que las escuelas deberán permanecer cerradas. Sin embargo, el gobernador Andrew Cuomo dijo ayer que la decisión de cerrar las escuelas es suya.

El alcalde también anunció que las reglas de estacionamiento alterno estarán suspendidas hasta el 28 de abril.

Resaltó la importancia de lo planteado por el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, al afirmar que “no se puede combatir el virus si no se sabe dónde está.