La gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez Garced, dispuso un “toque de queda” como medida urgente para poner freno a la propagación del coronavirus en la isla.

“He ordenado establecer un toque de queda para todos los residentes de Puerto Rico. El mismo comenzará a las 9:00 pm hasta las 5:00 am del día siguiente, el cual se extenderá hasta el 30 de marzo.

Estarán excluidas del toque de queda aquellas personas autorizadas por razones de trabajo y/o en caso de emergencia, según dispuesto en la orden ejecutiva”, expresó Vázquez en un mensaje televisado, que levantó -desde tempranas horas de hoy- todo tipo de conjeturas en la población local, que ya muestra signos de histeria colectiva.

La orden de cierre aplica a centros comerciales, salas de cine, teatros, casinos, gimnasios, negocios de venta de bebidas alcohólicas y cualquier lugar que propicie reunión de personas en un mismo espacio.

La medida, que se extenderá hasta el 30 de marzo, ordena un “cierre parcial” de todos los comercios, con excepción de los supermercados y negocios dedicados a la venta y distribución de alimentos, las farmacias, gasolineras e instituciones bancarias.

Las clases en las escuelas públicas fueron suspendidas y distintas universidades anunciaron el aplazamiento de las jornadas presenciales en sus instalaciones.

El municipio de San Juan, capital de la isla, anunció el cierre de sus operaciones a partir de mañana, lunes 16 marzo, por un período de dos semanas, con excepción de los servicios esenciales.

Otros municipios han detallado que no se atenderá público en la sede alcaldía, ni en dependencias como Servicios al Ciudadano, Planificación y Permisos, oficinas de Finanzas, Programas Federales, Legislatura Municipal, Recursos Humanos, Oficina del Alcalde y Secretaría Municipal.

“Solo se ofrecerán los servicios esenciales que ofrece nuestro componente de seguridad y protección pública, al igual que los servicios de recogido de desperdicios sólidos”, anunciaron.

Asimismo, se estarán limitando los servicios del gobierno central.

Hasta el momento, el Departamento de Salud ha reportado un total de 15 casos sospechosos de coronavirus en la isla, de los cuales cinco han resultado positivo y ocho negativos. Sin embargo, el gobierno espera por el resultado de las pruebas de otros dos casos.

Las dilaciones en la realización de las pruebas diagnósticas, así como las fallas en el manejo de la emergencia por el COVID-19, le costaron el puesto al secretario de Salud Pública de Puerto Rico, Rafael Rodríguez Mercado, quien fue sustituido el viernes por la hoy secretaria interina de Salud, Concepción Quiñones de Longo.

Aún se desconoce cuando llegarán resultados pendientes de pruebas diagnósticas realizadas a pacientes en distintos hospitales de la isla y enviadas al CDC en Estados Unidos.

Durante la emergencia han sido reiteradas las denuncias que señalan que en los aeropuertos no se sigue el protocolo de verificar el estado de salud de los pasajeros que llegan a Puerto Rico procedentes de distintos países.

Asimismo, que los pasajeros de cruceros han desembarcado sin ser revisados, lo que ha sido desmentido por el director ejecutivo de la Autoridad de Puertos, Joel Pizá, quien dice que “Se ha cumplido con el protocolo para los desembarques”.

Fuente Diario Libre