La Habana. El recuento diario en América del número de contagios y víctimas mortales por COVID-19 mantiene su panorama desolador. Brasil sigue sumando casos – 632 nuevas muertes en las últimas 24 horas-; Estados Unidos cuenta con más de 140.000 fallecimientos y otros países, por ejemplo, Colombia, entra ya en cifras preocupantes.

Pese a las malas cifras, la buena noticia del día llegó del Caribe- por primera vez desde que en marzo detectó la presencia de la enfermedad en su territorio, Cuba no registró en las últimas 24 horas ningún contagio de coronavirus Sars-CoV-2.

TRUMP DEFIENDE EL TAPABOCAS

Otra sorpresa de la jornada fue la declaración que hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien consideró que llevar mascarilla es “patriótico”, contrario al escepticismo que siempre ha expresado frente a la pandemia.

“Estados Unidos, en nuestro esfuerzo para vencer al virus invisible de China, y mucha gente dice que es patriótico llevar una mascarilla cuando no puedes hacer distanciamiento social. ¡No hay nadie más patriótico que yo, su presidente favorito!”, dijo Trump en Twitter.

Esta llamada a la prevención no impidió que Trump volviera a buscar culpables y apuntó hacia China -de nuevo- como responsable del “problema mundial” de la pandemia, que en su país registra 3,7 millones de contagiados y más de 140.000 muertos.

Entretanto, estados como Florida, Arizona y Texas siguen reportando alarmantes cifras y sus hospitales están al límite de su capacidad, el gobernante inició negociaciones con los líderes del Congreso para un nuevo paquete de alivio económico, que se espera ronde el billón de dólares.

UN DÍA SIN CONTAGIOS

La nota amable de la jornada se reportó desde Cuba, donde por primera vez desde que en marzo se detectó el primer caso, no se registró ningún contagio, sin embargo, las autoridades piden a la población no bajar la guardia al contabilizarse 2.446 casos y 87 muertos.

“Por fin llegó el día que tantos ansiábamos, pero no puede ser motivo para relajarse, las medidas se mantienen. Seguimos contando con el pueblo cubano para ganarle a esta pandemia”, tuiteó el director de Epidemiología del Ministerio de Salud, Francisco Durán.

En la isla, donde el confinamiento nunca fue obligatorio, comenzó a doblegar la curva de propagación a mediados de mayo con una estrategia epidemiológica basada en el rastreo y hospitalización de los casos positivos y sospechosos, y del aislamiento en centros estatales de los contactos de ambos.

ALARMA ENTRE PUEBLOS INDÍGENAS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su preocupación ante el alarmante impacto que la pandemia está registrando en los pueblos indígenas y nativos de América, donde se calcula que unos 70.000 miembros de estas comunidades se han contagiado y 2.000 han fallecido.

Precisamente este lunes, los indígenas de la nacionalidad Sapara insistieron en una rueda de prensa virtual desde la Amazonía en la necesidad de que se declare el estado de emergencia en su territorio, para evitar el avance de la COVID-19, que ha afectado a por lo menos una veintena de personas.

LÍDER EN ENSAYOS DE LA VACUNA

En la otra cara de la moneda, Brasil lidera en Latinoamérica la carrera por la vacuna contra el coronavirus al apostar por los ensayos clínicos de dos de ellas, una de la Universidad de Oxford y otra de un laboratorio chino. Ambas se encuentran en la tercera y última fase antes de su homologación y, desde este martes, unos 9.000 voluntarios, todos trabajadores del área de la salud, comenzarán a recibir las dosis en Sao Paulo.

Poco más de cuatro meses después de registrar la primera víctima mortal por la COVID-19, Brasil superó los 80.000 muertos y los 2,1 millones de contagios, que lo convierten en el segundo más afectado en el mundo, solo por detrás de Estados Unidos.

También se informó que dos ministros dieron positivo en las pruebas de coronavirus, con lo que ya son cuatro los titulares que conforman el Gobierno de Jair Bolsonaro, que al igual que el mandatario han contraído la enfermedad.

HOSPITALES DE CENTROAMÉRICA, AL LÍMITE

Guatemala, el país con el mayor registro de fallecidos en Centroamérica a causa del coronavirus, su sumó a Costa Rica, Panamá y El Salvador en la implementación del tratamiento con plasma convaleciente para enfermos de COVID-19, enfermedad que ya deja 1.485 muertos y 38.705 casos positivos.

Costa Rica, con 11.534 casos y 66 fallecidos, ve con preocupación el aumento en las hospitalizaciones por lo que el Gobierno defiende las medidas restrictivas que rigen a partir de hoy y por dos semanas, que impiden la apertura de diversos negocios en el área metropolitana de la capital.

Honduras se acerca a los 34.000 casos y 900 muertos con dudas sobre cuándo alcanzará el pico de la pandemia, mientras su sistema de salud está próximo al colapso por la creciente demanda de camas en los hospitales, luego de más de cuatro meses de una cuarentena.

El Salvador registra 12.207 y los fallecidos suman 344, por lo que el Gobierno aplazó de nuevo la segunda fase de la reactivación económica.

Panamá, con unos 4.300.000 habitantes, vive una escalada de casos que ha provocado una saturación en hospitales públicos y privados; estos últimos ya están al 100 % de ocupación en las UCI y un 60 % en las salas generales, al reportar 1.071 muertos y 52.261 contagiados.

Ya en el Caribe y ante el avance de la COVID-19 en República Dominicana, se declaró el estado de emergencia por 45 días y se estableció el toque de queda por demarcaciones geográficas, desde mañana, según su situación. El país acumula 53.956 casos y 993 muertos.