Otros cuatro camiones cisterna que transportan combustible fueron incautados por individuos armados en Haití, en medio de la guerra que libran las pandillas para limitar la distribución de carburantes.

Marc Antoine Deriphonse, presidente de Asociación Nacional de Propietarios de Estaciones de Servicio confirmó que en esta ocasión no secuestraron a los camioneros, sino que solamente retuvieron los vehículos, declaró al programa radial Magik9.

Es el segundo incidente de este tipo en menos de una semana, luego que el lunes cuatro conductores de productos petrolíferos fueran capturados en Martissant, zona bajo el control de las bandas armadas, particularmente la federación G-9 y aliados.

Deriphonse reveló que los secuestradores pidieron una alta suma para liberar a los rehenes, aunque no especificó el monto ni si la organización pagará el rescate.

Ante los hechos, la Asociación de Conductores de Productos Petroleros de Haití se declaró en huelga para denunciar la inacción de las autoridades policiales y pedir que las víctimas regresen sanas y salvas.

Los secuestros de distribuidores de combustible continúan, a pesar de la promesa del Gobierno de establecer un corredor de seguridad para garantizar el traslado de los carburantes, y el anuncio de Washington de que apoyará a la Policía.

El líder de la federación G-9 y Aliados, que la víspera volvió a exigir la renuncia del primer ministro Ariel Henry, aseguró que la situación no se normalizará hasta que el neurocirujano dimita.

Mientras tanto, hospitales, compañías, y centros de servicios se encuentran en crisis por falta de combustible para sus generadores, y el rubro septuplicó su precio en el mercado informal.