En Francia se destruirán al menos 10 millones de litros de cerveza ya que no han podido ser consumidos durante el confinamiento decretado para frenar la pandemia del nuevo coronavirus, informaron este martes los productores.

“El cierre brutal de cafés, restaurantes, y la paralización de la actividad turística y la anulación de todos los festivales y salones han dejado más de 10 millones de litros de cerveza, mayoritariamente en barril” sin consumir, anunció el sindicato profesional el martes.

“La destrucción de esta cerveza tendrá también un costo nada despreciable para las empresas”, dice el sindicato.

La principal razón de la destrucción es que la cerveza más popular no suele estar pasteurizada, por lo que se estropea con el paso del tiempo.

En torno al 25% de los fabricantes están parados, ante la falta de actividad, según un estudio realizado recientemente, y el “70% de los fabricantes declaran una pérdida del 50% del volumen de negocio o más desde el 15 de marzo”.

“Estas son cervezas muy lupulosas, y si se conservan demasiado tiempo, cuando pasan más de dos o tres meses almacenadas, los efectos olfativos y gustativos, el aroma, desaparecen”, dijo a la agencia de noticias AFP el jefe de la asociación de cerveceros, Maxime Costilhes.

La cifra de 10 millones de litros fue calculada a partir de informes los más de 300 miembros de la asociación, que representan el 98 por ciento de la producción de cerveza en Francia. Y este descarte no representa más que una gota de los 22,5 millones de hectolitros de cerveza que se estima que el país producirá en 2020.

Descartar tal cantidad de cerveza representa una pérdida de millones de euros para los productores. “La destrucción de esta cerveza tendrá un costo nada despreciable para las empresas”, advirtió el sindicato.

La pandemia significó un párate en la industria cervecera del 25% de los fabricantes, según un estudio realizado recientemente, y el “70% de los fabricantes declaran una pérdida del 50% del volumen de negocio o más desde el 15 de marzo”.

AFP