Una agente de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) ayudó a una madre con uno de sus hijos, mientras esta amamantaba a su bebé en la vía pública.

La sargento Jennifer Cruceta Hernández decidió cargar al pequeño que en un momento estuvo inquieto y llorando e impedía que la joven madre de nacionalidad haitiana alimentara al bebé.

Tras observar la situación, la agente se hizo cargo del niño y a la vez se mantuvo al tanto de la radio y de sus funciones en la calle, específicamente en la avenida Máximo Gómez con César Nicolás Penson, en las inmediaciones de la antigua casa del extinto expresidente Joaquín Balaguer.

“Es que ella estaba con los dos bebés y vi al pequeño inquieto y me acerqué para ayudar a la mamá que intentaba darle el seno a la criatura”, expresó la agente del tránsito a elCaribe.

Cruceta Hernández explicó que todavía no es madre y que intervino en la situación debido a su condición de mujer.

Además de sostener al infante, la agente intentó bailar con el niño entre sus brazos para distraerlo y que su llanto cesara y ante tal situación los conductores públicos y privados sonreían y felicitaban a la agente por ayudar a la madre.

“Mira Cruceta, la gente que pasa te mira feliz viendo como bailas al niño para que deje de llorar”, comentó un vendedor de pilones de la referida vía.

Cruceta Hernández dijo que trabaja como agente de tránsito desde hace 14 años y que en una de las vías que frecuenta es la de la avenida Máximo Gómez.

Al hablar con la madre esta expresó que presuntamente se dirigía al Hospital Infantil Robert Reid Cabral conocido como “La Angelita” junto a los pequeños y una hermana.

Sin embargo, su hermana olvidó su teléfono celular en una de las guaguas en la que se transportaba por lo que decidió ir tras el vehículo dejando a la madre con los niños.

Tras el pasar del tiempo, la madre intentó amamantar a la más pequeña y el niño comenzó a llorar impidiendo a toda costa que la mujer diera de comer a la bebé. “Al parecer la madre dejó el celular en una guagua y se fue a buscar el celular”, dijo la agente.

Una mano amiga

En varias ocasiones se ha evidenciado a los agentes de tránsito brindar una mano amiga a algún ciudadano en las vías públicas.

Tal fue el caso del agente Darling Antonio Rodríguez Segura, de 27 años, estudiante de derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) que apareció en un video ayudando a un no vidente a cruzar una avenida.

“Lo ayudé, porque lo noté inseguro y como si se fuera a caer. Ese es nuestro trabajo y lo hacemos con orgullo, lo hacemos con amor. Lo ayudé por el ejemplo de mi hogar, y de mi abuelo, que cuando era niño me llevaba de mano”, indicó Rodríguez. Segura quien recibió una donación de una motocicleta por parte de la fundación Raymond Rodríguez.

El agente indicó que tienen orden de la institución de ayudar a las personas en ese tipo de situaciones. EL CARIBE