El 6 de mayo del 1922 se declaró Fiesta Nacional. Se inauguraba la carretera Duarte (hoy autopista), una importante arteria vial que comunica la ciudad capital con la parte norte del país, pero la obra considerada en sus inicios como “el germen de la construcción de carreteras”, ha sido escenario de los accidentes de tránsito más fatales ocurridos en los últimos años en la República Dominicana.

“La autopista Duarte se ha convertido en la vía de la muerte: transitar de día es un peligro extremo y de noche un pasaje hacia la muerte”, fueron las palabras del senador de la provincia Hermanas Mirabal, Bautista Rojas Gómez (Bauta), al someter el pasado miércoles un proyecto de resolución, que solicita al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) la intervención inmediata de esta. El pronunciamiento generó reacción inmediata. El pasado 22 de octubre, el ministro de Obras Públicas, Deligne Ascención, anunció que en los próximos días iniciarán los trabajos de reparación y ampliación de esta autopista, desde el kilómetro 9 del Distrito Nacional hasta la entrada de Santiago.

Ante la preocupación expuesta a raíz de las últimas muertes ocurridas en la vía, que conecta las dos principales ciudades del país: Santo Domingo y Santiago, elCaribe solicitó estadísticas actualizadas sobre la accidentalidad en este trayecto de 155 kilómetros.

1,202 accidentes de tránsito

De acuerdo con el Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi), del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), en el período enero 2019–agosto 2020 en la referida vía se registraron 1,202 siniestros de tránsito. Estos eventos dejaron como resultado 284 personas fallecidas en el lugar de ocurrencia, lo que representa un índice de letalidad de 0.23 fallecidos por cada siniestro. Las cifras de víctimas mortales pueden subir considerablemente si se suman las defunciones ocurridas en el camino al hospital o durante la hospitalización.

Con la tragedia del pasado 21 de octubre en la autopista Duarte, donde seis empleados de Aeroportuaria perdieron la vida, tras estrellarse e incendiarse la yipeta en que viajaban, se elevan a 290 las muertes ocurridas en los últimos 22 meses en la referida vía, como consecuencia de accidentes de tráfico. Entre los fallecidos están el periodista José Torres, Rafael Palm, Luis Jaineiris Féliz Féliz, Cristian Eduardo Victoria Contreras, Harler Fernando Lantigua Hidalgo y Edison Caonabo Soriano.

1,522 lesionados en la vía

Durante el periodo de análisis resultaron 1,522 personas lesionadas como consecuencia de siniestros de tránsito en la referida vía, para 1.3 lesionados por cada siniestro.

El Opsevi indica que solo en el 2019 en la autopista Duarte ocurrieron 831 siniestros viales, para un total de 1,039 lesionados y 212 víctimas mortales. En tanto de enero-agosto del presente año se registraron 371 accidentes en la vía, en los cuales 483 personas resultaron lesionadas y 72 perdieron la vida.

Motociclistas encabezan lista

Al analizar los tipos de eventos de tránsito, se observa que, de un total de 1,202 accidentes ocurridos en el citado periodo en la concurrida autopista, 891 son colisiones (74%), seguida de 156 deslizamientos (13%), 102 atropellos (8%), 28 estrellamientos (2%) 17 volcaduras (1%) y 7 sin datos (1%).

“Al observar los tipos de vehículos que se ven involucrados en los siniestros de tránsito, se muestra que aproximadamente en el 56% de los siniestros está presente al menos una motocicleta, mientras que en el 39% está involucrado un automóvil, seguido por las camionetas en un 21%, las yipetas en 18%, los vehículos de carga 12%, los peatones se presentan en el 8% y finalmente los autobuses en el 5%”, detalla el documento.

Factores de riesgo en la autopista

La falta de iluminación y señalización, además de cruces y retornos irregulares próximos a curvas peligrosas junto a la ausencia de barandas figuran entre los principales factores de riesgo en la autopista Duarte.

Así consta en el estudio “Puntos Críticos y Factores de Riesgo/Causas de Muertes Autopista Duarte”, realizado en 2018, gracias a la unión tripartita Ambev /Intrant /INTEC. Pese a su importancia, los resultados de este levantamiento nunca fueron publicados oficialmente por las autoridades competentes.

En el estudio se evalúan los tramos correspondientes a Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos, Pedro Brand, Villa Altagracia, Piedra Blanca, Bonao, La Vega y Santiago.

Tramos con más victimas

Los kilómetros de la autopista Duarte evaluados fueron priorizados a partir de tres criterios: tramos con cuatro o más muertes registradas en la base de datos de 2016 y 2017, puntos identificados por la Digesett como potencial de ocurrir/ histórico de accidentes y muertes y kilómetros identificados por el Intrant con gran número de lesionados.

Al analizar las cifras de muertes en función del lugar de ocurrencia en el período 2016-2017, se observa una mayor concentración de víctimas mortales en los tramos correspondientes al municipio Los Alcarrizos, (31 defunciones), en segundo lugar, La Vega (29 fallecidos), le sigue Pedro Brand (22 decesos), Villa Altagracia (17 defunciones), Bonao (15 muertes), Santo Domingo Oeste (8 defunciones) y Piedra Blanca (4 muertes). No se presentaron registros de las muertes ocurridas en el tramo Santiago.

Kilómetros más peligrosos

En los Kilómetros 107 (La Vega) y 18 (Los Alcarrizos) murieron 10 personas en cada uno en el periodo evaluado, convirtiéndose en los más peligrosos para transitar. Entre las causas de riesgos observadas en el kilómetro 18 está conducir en vía contraria y punto de retorno ilegal, mientras en el kilómetro 107 figura el retorno utilizado para cruzar la entrada de San Francisco de Macorís, falta de iluminación y de bloqueo entre los dos sentidos. “Los datos disponibles permiten identificar el perfil de las muertes en la autopista Duarte para los años de 2016-2017 apuntan a los conductores de motocicletas en accidentes de colisión por la noche”, destaca.

En general, el estudio evidenció la presencia de conductores y pasajeros sin casco y motocicletas sin retrovisores. En ese sentido recomienda fiscalizar artículos de seguridad en los principales puntos de entrada de la autopista, así como implementar campañas de concientización de los riesgos de conducir sin la debida protección.

En los tramos de Santo Domingo Oeste (kilómetros 9–13) y Los Alcarrizos (km 14 – km 18) se observa alto flujo de vehículos y puente peatonal sin iluminación. Como causas de riesgo figuran las paradas de carros de transporte, pasajeros esperando en la autopista y vía sin marcación de los carriles.

El documento sugiere delimitar área de paradas, con espacio para peatones y señalización, instalar semáforo peatonal, realizar mantenimiento de los existentes y pintar carriles.

En el tramo Pedro Brand (km 19 – km 32) se evidenció, como factores de riesgo, la marcación de paso peatonal y carriles borrada, falta de señalización en curvas peligrosas y en proximidad de tramo urbano y de semáforo, retorno sin carril para ralentización y aceleración, salida del Ejército para cruzar todos los carriles, ausencia de iluminación y límite de velocidad no respetado.

Igualmente, en el tramo de Villa Altagracia (km 33 – km 60) se observó alta velocidad vehicular, cruce de camiones cerca de curvas peligrosas, falta de barandas, que permite cruce de vehículos al otro sentido, por lo que se recomienda señalizar esta salida y colocar reductores de velocidad o cerrar punto de entrada de camiones.

De la misma manera, en el tramo Piedra Blanca (km 61 – km 79) resalta la alta cantidad de camiones en los cruces, ausencia de iluminación y conducción en vía contraria. Entre los factores de riesgo del tramo La Vega (km 107 – km 145) destaca retorno utilizado como cruce del aeropuerto, tramo urbano con velocidad de autopista y poca iluminación. Mientras en el tramo Santiago (km 146 – km 155) se evidencia alta velocidad y cruce con retorno sin carril para ralentización y aceleración.

Sugieren un continuo mantenimiento vial

En el documento “Factores predominantes de riegos en las vías dominicanas”, el especialista en seguridad vial, Mario Holguín, indica que “si los riesgos en el ser humano están definidos por su educación, no menos cierto es que la infraestructura para la circulación debe ser objeto de continuo mantenimiento y eliminación de los puntos y tramos críticos o concentración de siniestros”. Recomienda realizar auditoría de carreteras.

El Caribe